jueves, 28 de noviembre de 2013

Biografía:

RODOLFO WALSH

Rodolfo Jorge Walsh era descendiente de irlandeses, nació el 9 de enero de 1927 en Lamarque, Río Negro, Argentina. Llegó a Buenos Aires en 1941 para realizar sus estudios secundarios. Completados éstos comenzó a estudiar filosofía y letras, pero abandonó para emplearse en diversos oficios: fue oficinista de un frigorífico, obrero, lava copas y limpiador de ventanas. A los 17 años había empezado a trabajar como corrector en una editorial, germen de su oficio de periodista en el que habría de destacarse. Además fue escritor, dramaturgo y traductor.
 
Como escritor trascendió por sus cuentos policiales ambientados en Argentina y por sus libros de investigación periodística sobre el fusilamiento ilegal de civiles: en José León Suárez en junio de 1956 (Operación Masacre) y sobre los asesinatos de Rosendo García (¿Quién mató a Rosendo?) y Marcos Stanowsky (Caso Stanowsky). Entre 1944 y 1945 tuvo acercamientos a la Alianza Libertadora Nacionalista, un agrupamiento que el mismo Walsh caracterizó, años más tarde, como la mejor creación del nazismo en la Argentina, antisemita y anticomunista en una ciudad donde los judíos y la izquierda tenían peso propio. En 1959 viajó a Cuba donde, junto con sus colegas y compatriotas, Jorge Masetti, Rogelio García y el escritor colombiano Gabriel García Márquez fundó la agencia “Prensa Latina”.

De regreso a la Argentina trabajó en la revista Panorama y ya, durante la dictadura de Onganía, fundó el semanario de la CGT de los argentinos que dirigió entre 1968 y 1970. En 1973 comenzó a militar en la organización Montoneros, creando un sector del Departamento de Informaciones junto a su amigo Francisco Paco Urondo, redactor de Noticias. Pero en 1974 comenzaron las divergencias, Walsh afirmaba que los montoneros debían volver a integrarse al pueblo, separar a la organización en células de combate estancas e independientes, distribuir el dinero entre las mismas y tratar de organizar una resistencia masiva, basada más en la inserción popular que en operativos de tipo foguista. En 1976, dada la censura impuesta por la dictadura militar, Walsh creó ANCLA (Agencia de Noticias Clandestina) y la “cadena informativa”, un sistema de difusión de información.
Ese mismo año, su hija María Victoria, oficial segunda de la organización Montoneros, murió en un enfrentamiento con el Ejército (combate de la calle Corro). Al verse rodeada y sin posibilidad de escape en la terraza de la casa, ella y Alberto Molina, se suicidaron. El 25 de marzo de 1977, un día después de su “Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar”, Rodolfo Walsh fue emboscado por un grupo de la Armada que le dio la orden de entregarse, pero éste se resistió con el arma que llevaba y resultó herido de muerte. Su cuerpo desapareció en el Buenos Aires del ´77, en plena dictadura.

PROCESO JUDICIAL: El 26 de octubre de 2005 fueron detenidos 12 militares, entre los que estaba el ex marino Juan Carlos Rolón, en relación con la muerte de Rodolfo Walsh. El 17 de diciembre de 2007 el juez federal Sergio Torres elevó la causa a juicio oral, de la que quedó excluido como acusado el ex prefecto Héctor Antonio Febres que falleció por ingestión de cianuro en hechos que requirieron una investigación. El 26 de octubre de 2011, fue leído el veredicto por el tribunal compuesto por los jueces Ricardo Farías, Daniel Obligado y Germán Castelli, luego de casi dos años de audiencias por los que declararon 160 testigos, 79 de los cuales eran sobrevivientes del centro clandestino.

El fallo se leyó frente a una masiva concurrencia de militares políticos y organizadores de derechos humanos. Fueron condenados Astiz, Jorge Acosta, Ricardo Cavalla, Antonio Pernías, Adolfo Donda Tigel, Manuel Jacinto García, Oscar Antonio Montes y Ernesto Weber a reclusión perpetua.

Por Diego Palazzo.

Crónica periodística

 Argentina y el mundo
 HACIENDO MEMORIA
 Crónica de los hechos que, desde la última dictadura hasta la crisis del 2001, sumieron al país en el vaciamiento financiero y altos índices de pobreza.

En la dictadura implementada en la Argentina por los militares en el año 1976, aparte de imperar la desaparición de las personas que,  por su condición social y política eran perseguidas, hubo un proceso sistemático planeado  por un suprapoder que dio  comienzo a desarticular la matriz del desarrollo, en la que el Estado  actuaba como figura central en el destino de las principales políticas públicas. En su novela sobre ésta época, llamada “La crítica de las armas”, José P. Feinmann evoca el terror por el que pasaron miles de personas.
Así el Ministro de Economía Martínez de Hoz, dijo que "da lo mismo producir acero que caramelos”, los argentinos comenzaron a plasmar una idea dominante, con distintos matices, que finalizó con la crisis más profunda de la historia del país, con una lógica  del mercado, una capacidad para resolver los problemas de la gente a través de la teoría de gestión, modernidad, progreso, ésto dejó un país endeudado, desindustrializado y con tremendas asimetrías, que revisten notables paralelismos con el modelo vigente entre 1880 y 1940.

Año en que el propósito era refundar la  Argentina, comenzó así la destrucción nacional, el país pasó de un esquema concentrado de industrialización, con un destino dominante, hacia el mercado la demanda masiva, un contexto de creciente endeudamiento y  fuerte desestructuración, privilegió la vaporación financiera del capital y la transformación de recursos al exterior.
1976 fue el punto de partida del neoliberalismo en Argentina, sustentó las base para el desarrollo e un modelo basado en el libre mercado, con características financieras que se profundizaría en la década del ´90. En 1978 Argentina organiza y gana el mundial de fútbol, ante el mundo no existían hechos de violencia, no tenían conocimiento del genocidio que se estaba produciendo.
                                                                                                                                    
Otro hecho trascendente fue la Guerra de las Malvinas con Gran Bretaña, impulsada por la Junta Militar, en la que murieron jóvenes con grandes falencias de preparación y armamentos deficientes, este hecho llevó al malestar popular generalizado y ello derivó a convocar a elecciones. Rodolfo Fogwill realizó una novela ficcional sobre los soldados y el campo de batalla donde mostraba claramente dichas falencias.
El capitalismo estadounidense se encontraba en expansión, lo que impulsó el incremento exorbitante de la deuda externa argentina.
En 1983 asume como presidente el Dr. Raúl  Alfonsín, tras las elecciones populares, referente de la Unión Cívica Radical, mediante investigaciones se encuentra a los culpables del genocidio de la Junta Militar, comenzando el juicio y penas a los mismos. Además se establecieron las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
Al  comienzo las expectativas de este gobierno fueron como oxígeno ante los terribles hechos acaecidos anteriormente, pero de a poco empezó a flaquear, la inflación creció  en poco tiempo al igual que el desempleo, la canasta familiar  sufrió sus consecuencias. Por otro lado el Ejército también demostró su malestar, fue necesario destrabar esa presión, acallarlos para quitarles su poder  en forma definitiva, para que no sea  más un poder que pusiera en peligro la democracia tan largamente esperada y no haya más derramamiento de sangre  entre argentinos.
Tal fue la crisis con este gobierno que el Dr. Carlos Menem tuvo que hacerse cargo de la presidencia en 1989,a fin de reorganizar el país nuevamente.
 Menen ocupó el ejecutivo hasta 1999. Fueron los años de la ortodoxia  liberal, las exigencias pasaban por la apertura del comercio, la reestructuración del aparato productor creando un marco de legalidad para sostener un proceso de acumulación del capital trasnacional, conducido por el  ministro de economía Domingo Felipe Cavallo, quien agravó la desindustrialización. Además, Menem indulta a los militares condenados por el terrorismo de Estado y produce la privatización de empresas estatales.
Gabriela Cerrutti escribió un cuento donde describe con nitidez la frivolidad  con que se manejaba Menem, sobre todo en su segundo mandato, llamado “Hijo e´tigre”. Reestableció la relación con Gran Bretaña, además envió soldados e ingenieros a la Guerra del Golfo, conformó el Mercosur (Brasil, Paraguay y Uruguay ), comenzó la relación con Estados Unidos, medió en el conflicto de Ecuador y Perú  y participó en la Cumbre de las Américas.

El periodo que va desde 1999 a 2001 se caracterizó por el derrumbe de la convertibilidad, una crisis financiera por la restricción a la extracción de dinero en efectivo de los plazos fijos, cajas de ahorro, el llamado corralito que llevó a la renuncia del presidente Fernando de la Rúa, el 20 de diciembre, donde hubo una acefalía presidencial, la destitución se produjo por la población, autoconvocados, quienes produjeron el cacerolazo, instaron a que se vaya del gobierno, con saqueos a supermercados y hechos de violencia, dicho gobierno se sumó al Proyecto Alca (Area de Libre Comercio de las Américas), se relacionó Argentina con la Comunidad Europea, hubo exceso de la deuda Argentina, creció el riesgo país.







Por Diego Palazzo

Relato ficcional

DÍAS DIFÍCILES
 Hoy es 18 de diciembre  del 2001. Pedro mira su reloj , son las 6.50, está en  horario. Trabaja en una fábrica de manufacturas sintética  desde  hace 18 años. Ingresa al tarjetero, toma su tarjeta. Con sorpresa y bronca lee una nota donde dice que  no prestara servicios y que se dirigiera a la oficina de personal.
Al minuto se presenta a dicha oficina donde un administrativo le entrega una nota. En ella  dice que queda desafectado, el motivo:  “exceso de personal”  y la “disminución del presupuesto”. Pedro le pregunta a la persona que le entregó la nota si podía hacer algo para evitar ese despido, a lo que le responde que se dirija a la oficina del jefe Fernández , además le dice que no es el único afectado ya que ocho compañeros más  han sido despedidos.
Pedro en ese momento no reacciona, tiene su mente en blanco, los latidos del corazón se aceleran,  sus piernas le tiemblan  y un sudor frío recorre su cuerpo. Piensa: “ahora qué hago, Marta mi esposa se va a poner muy mal cuando se entere ya que la única entrada de dinero  es  mi trabajo, además tengo dos hijos, Matías de 11 años y Martina de 9, que concurren a una escuela privada”.
A los 5 minutos entra Juan, que está en la misma situación y le dice:
- Sabés lo que pasa , que nosotros estuvimos haciendo movilizaciones  para evitar que la fábrica cierre y perdamos  nuestra fuente de trabajo. Ésto molestó al señor Fernández porque,  al no realizar el producto por los paros que hicimos, bajó la producción y perdieron la exportación.

- Está bien, el señor Fernández  tiene sus razones,   pero nosotros como delegados, tenemos la obligación de defender nuestros derechos y la de nuestros compañeros, todos estuvimos de acuerdo y acordate que también nuestras familias  estuvieron involucradas, porque nuestras mujeres preparaban  el almuerzo  y nuestros hijos  estaban acompañándonos – contestó Pedro y agregó - La verdad  que   también tuvimos angustia ante la irrupción de la policía solicitada por el jefe de la fábrica, además porque la dejaron cuando él dio por finalizado el conflicto.
Juan reflexiona:
- ¡Qué mala pata!,  los delegados pagamos los  platos rotos, quedamos sin el pan y sin la  torta  y eso que tenemos buena conducta, llegamos a un arreglo con el jefe y comenzamos otra vez a trabajar, me parece que en esta Argentina, quien obra bien termina mal.
- Estamos como el país – contesta Pedro -  De la Rúa hace papelones en el programa de Tinelli  en lugar de cumplir sus funciones  y evitar que las cosas aumenten, así estamos de mal en peor  y, encima, nosotros sin trabajo .
- Pero acordate que nos tienen que pagar una indemnización y un fondo de desempleo, ésto nos va a ayudar a conseguir un trabajo, yo también estoy rejodido porque  tengo un bebé de 8 meses a quien hasta el día  de ayer le compraba pañales de marca  y, ahora, le compro pañales de segunda calidad. Y ahora qué hacemos, por lo pronto iré a mi casa,  me sentaré junto a mi mujer y le diré la verdad. Después Dios dirá. Nos vemos mañana. – Y palmeándolo en el hombro, le dice - Fuerza, adelante! Ya sé, es consuelo de tontos pero, consuelo al fin.
- Me parece que voy a hacer lo mismo – Dice Pedro - Me voy, me doy una ducha, la siento a Marta y le cuento lo que pasa, pero en cierto modo tenés razón. Dios nunca nos abandona pero ¿sabés qué?, me jode mucho la falta de solidaridad de nuestros pares, ellos saben lo que nos pasa, ni siquiera se acercaron a decirnos que lo sienten y que se ponen en nuestros lugares, qué falta de empatía y pienso: para ésto luchamos, nos quedamos afuera y con un gran desazón, me duele tanto desinterés y desamor, es como el término de un día, todo pasa, todo comienza, pero lamentablemente, este mal momento tardará en pasar, porque un trabajo dignifica, nos hace sentirnos felices, es un decir, en fin, por lo menos podemos llevar adelante a nuestra familia, no pretendo que los demás compañeros hagan lo  necesario para que reviertan nuestra situación, porque no pueden hacer nada, pero el acercamiento hacia nosotros, nos alentaría a pasar el mal trago.
Ambos se retiran a sus hogares, Pedro se baña, le cuenta a Marta lo acontecido, quien lo alienta, y le manifiesta que, para salir del paso,  se va a anotar en la salita del barrio porque Ana le comentó que necesitaban personal de limpieza. Le dice que se quede tranquilo, que Dios lo va a premiar por todo lo que ayudó a sus compañeros, porque siempre da sin mirar a quien, que mañana ubique un abogado para la tramitación de la indemnización y también del fondo de desempleo, lo abraza y le da un beso. Ésto reconforta a Pedro, que se relaja y así puede pasar la noche y descansar tranquilo, sin pensar en nada, sólo en su familia.
Así transcurren dos días, en los que Pedro y Juan ubican un abogado, quien los asesora y los tranquiliza diciéndoles que van a cobrar lo que corresponde, que no les puede precisar la fecha, pero que va a tratar de que sea lo más pronto posible. Juan esboza una tímida sonrisa y le dice a Pedro
- Menos mal porque Sonia, mi señora, se enojó, me culpó de que soy muy confiado, ayudo a los demás y los demás nunca me agradecen,  cuando yo necesito algo nadie se acuerda de mí, que me joda por lo que me pasa, que soy culpable de ello.
Pedro lo alienta:
-          Está dolida - le dice - ya se le va a pasar, ya vamos a estar mejor, un día de éstos pasen por casa, quizás cuando escuche a Marta cambie de actitud.
-           ¡Ojalá! – dice Juan - porque viste que todo está mal, De la Rúa, se fue del gobierno como rata por tirante, hizo todo mal, total nosotros somos los que nos jodemos, el aumento de la canasta familiar se fue por las nubes, estamos en el horno pero… a mal tiempo buena cara. Bueno Pedro nos vemos, esperemos que corran otros aires, porque lo que ocurre con los saqueos a supermercados y el aumento de los precios nos deprimen más.

-          Es lo que hay – dice Pedro y lo saluda con un “hasta siempre”.


Por Diego Palazzo.

Texto de opinión/análisis

Ni un paso atrás…..
En  1976 se llevó a cabo un nuevo proyecto de país, el neoliberalismo, implementado por los gobiernos de facto, quienes para distraer se pusieron en la cabeza la  organización del Mundial de Fútbol. Esto, a pesar de ser una tendencia en el mundo, era desconocido en Argentina. Dicho gobierno no sólo hizo desaparecer personas, sino que también destruyó la Industria Nacional. Con respecto a ello, Rodolfo Walsh en su “Carta abierta a la Junta Militar” especifica claramente los manejos de la última dictadura.
Fue terrible ver cómo las fábricas cerraban sus persianas y se realizaban tantas atrocidades. El modelo Neoliberal, fue profundizado en la década del 90, donde el comercio argentino parecía ser el rey de la importación de productos mientras, como se mencionó, la Industria  Nacional estaba desapareciendo. Si bien el tipo de cambio favorecía el sistema económico, perjudicaba cada vez más la mano de obra dejando miles de desocupados, ya que los productos argentinos no podían competir con los made in China, Taiwán, entre otros. Como todo lo que se podía se privatizaba, el Estado se quedó sin Aerolíneas  Argentinas, sin Ferrocarriles, teléfonos, Yacimientos Petrolíferos Fiscales y demás.
La consigna era: es mejor privatizar porque el aparato estatal había crecido tanto que  no podía controlar y administrar todas sus dependencias, los capitales privados asegurarían mejores servicios, cosa que no era cierta. Pacho O´Donnell describe muy bien dichas intenciones en “El Gran Transformador” donde alaba al ex Presidente Menem, diciendo que esta época será inolvidable.
Hoy se observa que las privatizaciones no sirvieron, dejaron maquinarias vetustas, se llevaron todo lo que pudieron, vaciaron al país. Muchos capitales se fueron, destruyendo todo a su paso. Este modelo dejó mucha gente excluida, benefició a los más grandes, los de mayor poder adquisitivo, fue un fracaso en todo orden de cosas ya que dejó muchos más pobres de los que había, menos fuentes de trabajo y pocas divisas.  Es algo que no debería volver a pasar en Argentina, ya que sería  un grave retroceso y vuelta a empezar.
Tal situación lleva a que el  pueblo se vaya decepcionando con la política, porque muchas veces los objetivos que se proponen no se llevan a la  práctica, hay una disociación, dicho estado anímico fue reflejado en el cuento de Miriam Maidana “18 Horas”. Parece que los políticos son todos iguales: muchas veces se pelean pero, al final, se juntan y comen del mismo plato.
El punto culminante fue diciembre del 2001, cuando el pueblo se autoconvocó en la Plaza de Mayo al grito de “que se vayan todos”, porque consideraban que los dirigentes habían causado los grandes males del pueblo argentino, por ejemplo la ausencia de trabajos dignos, producto del cierre de industrias, la imposición de una enseñanza extranjera que se adapte a la cultura argentina, como si ésto fuera productivo.

 Pero los resultados son nefastos, al poco tiempo caen por su desuso y falta de estructura, ya que no se adaptan a la idiosincrasia latinoamericana, los gobernantes se enamoran de otras culturas y no tienen en cuenta que el país se destaca por haber tenido un gran educador, como  Sarmiento, quien  buscó a sus pares para llevar a cabo grandes objetivos, ensalzando los valores, haciéndolos únicos y propios. Ésta cultura tiene su riqueza, las ideas innovadoras de otros países pueden ser fructíferas siempre que no se desvalorice la identidad nacional. 


Por Diego Palazzo.

NOTA EDITORIAL

Este blog está creado para poder discernir sobre el neoliberalismo y cómo influye en las personas o los pueblos. “Argentina globalizada” muestra los hechos, desde la última dictadura hasta la crisis del 2001, por los cuales el país cayó en recesión dejando elevadas tasas de desocupación, pobreza, desindustrialización, vaciamiento económico, en fin, consecuencias devastadoras para el pueblo, no sólo en el interior, sino también afectando  a la clase media.
Por ello, toda persona interesada en la situación política y económica nacional, puede hallar en estas páginas un documento revelador del daño provocado por las características del modelo neoliberal, gestado en el proceso globalizador del mercado mundial, de los organismos financieros transnacionales y los grupos monopólicos.

Para desandar el recorrido del tema, se utilizan diversos formatos y, de esta manera, se  mostrarán secciones a través de notas de opinión, crónicas, un relato ficcional y  la biografía de un autor relevante.


Diego Palazzo