jueves, 28 de noviembre de 2013

Crónica periodística

 Argentina y el mundo
 HACIENDO MEMORIA
 Crónica de los hechos que, desde la última dictadura hasta la crisis del 2001, sumieron al país en el vaciamiento financiero y altos índices de pobreza.

En la dictadura implementada en la Argentina por los militares en el año 1976, aparte de imperar la desaparición de las personas que,  por su condición social y política eran perseguidas, hubo un proceso sistemático planeado  por un suprapoder que dio  comienzo a desarticular la matriz del desarrollo, en la que el Estado  actuaba como figura central en el destino de las principales políticas públicas. En su novela sobre ésta época, llamada “La crítica de las armas”, José P. Feinmann evoca el terror por el que pasaron miles de personas.
Así el Ministro de Economía Martínez de Hoz, dijo que "da lo mismo producir acero que caramelos”, los argentinos comenzaron a plasmar una idea dominante, con distintos matices, que finalizó con la crisis más profunda de la historia del país, con una lógica  del mercado, una capacidad para resolver los problemas de la gente a través de la teoría de gestión, modernidad, progreso, ésto dejó un país endeudado, desindustrializado y con tremendas asimetrías, que revisten notables paralelismos con el modelo vigente entre 1880 y 1940.

Año en que el propósito era refundar la  Argentina, comenzó así la destrucción nacional, el país pasó de un esquema concentrado de industrialización, con un destino dominante, hacia el mercado la demanda masiva, un contexto de creciente endeudamiento y  fuerte desestructuración, privilegió la vaporación financiera del capital y la transformación de recursos al exterior.
1976 fue el punto de partida del neoliberalismo en Argentina, sustentó las base para el desarrollo e un modelo basado en el libre mercado, con características financieras que se profundizaría en la década del ´90. En 1978 Argentina organiza y gana el mundial de fútbol, ante el mundo no existían hechos de violencia, no tenían conocimiento del genocidio que se estaba produciendo.
                                                                                                                                    
Otro hecho trascendente fue la Guerra de las Malvinas con Gran Bretaña, impulsada por la Junta Militar, en la que murieron jóvenes con grandes falencias de preparación y armamentos deficientes, este hecho llevó al malestar popular generalizado y ello derivó a convocar a elecciones. Rodolfo Fogwill realizó una novela ficcional sobre los soldados y el campo de batalla donde mostraba claramente dichas falencias.
El capitalismo estadounidense se encontraba en expansión, lo que impulsó el incremento exorbitante de la deuda externa argentina.
En 1983 asume como presidente el Dr. Raúl  Alfonsín, tras las elecciones populares, referente de la Unión Cívica Radical, mediante investigaciones se encuentra a los culpables del genocidio de la Junta Militar, comenzando el juicio y penas a los mismos. Además se establecieron las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
Al  comienzo las expectativas de este gobierno fueron como oxígeno ante los terribles hechos acaecidos anteriormente, pero de a poco empezó a flaquear, la inflación creció  en poco tiempo al igual que el desempleo, la canasta familiar  sufrió sus consecuencias. Por otro lado el Ejército también demostró su malestar, fue necesario destrabar esa presión, acallarlos para quitarles su poder  en forma definitiva, para que no sea  más un poder que pusiera en peligro la democracia tan largamente esperada y no haya más derramamiento de sangre  entre argentinos.
Tal fue la crisis con este gobierno que el Dr. Carlos Menem tuvo que hacerse cargo de la presidencia en 1989,a fin de reorganizar el país nuevamente.
 Menen ocupó el ejecutivo hasta 1999. Fueron los años de la ortodoxia  liberal, las exigencias pasaban por la apertura del comercio, la reestructuración del aparato productor creando un marco de legalidad para sostener un proceso de acumulación del capital trasnacional, conducido por el  ministro de economía Domingo Felipe Cavallo, quien agravó la desindustrialización. Además, Menem indulta a los militares condenados por el terrorismo de Estado y produce la privatización de empresas estatales.
Gabriela Cerrutti escribió un cuento donde describe con nitidez la frivolidad  con que se manejaba Menem, sobre todo en su segundo mandato, llamado “Hijo e´tigre”. Reestableció la relación con Gran Bretaña, además envió soldados e ingenieros a la Guerra del Golfo, conformó el Mercosur (Brasil, Paraguay y Uruguay ), comenzó la relación con Estados Unidos, medió en el conflicto de Ecuador y Perú  y participó en la Cumbre de las Américas.

El periodo que va desde 1999 a 2001 se caracterizó por el derrumbe de la convertibilidad, una crisis financiera por la restricción a la extracción de dinero en efectivo de los plazos fijos, cajas de ahorro, el llamado corralito que llevó a la renuncia del presidente Fernando de la Rúa, el 20 de diciembre, donde hubo una acefalía presidencial, la destitución se produjo por la población, autoconvocados, quienes produjeron el cacerolazo, instaron a que se vaya del gobierno, con saqueos a supermercados y hechos de violencia, dicho gobierno se sumó al Proyecto Alca (Area de Libre Comercio de las Américas), se relacionó Argentina con la Comunidad Europea, hubo exceso de la deuda Argentina, creció el riesgo país.







Por Diego Palazzo

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